Flora Intestinal Flora intestinal o Microbiota intestinal, curiosidades Saltar al contenido

Flora Intestinal

5 julio, 2019
Flora intestinal

La flora intestinal, ahora más que nunca, requiere de la supervisión del jardinero.

Comenzó por adoptar un nombre nuevo. Se le va conociendo como microbiota intestinal

y ocurrió algo inimaginable…

paso de ser el principal constituyente de un desecho corporal, en un órgano que define nuestra calidad de vida, por sus muchas funciones relevantes.

 

flora intestinal

Comienzo con algunas consideraciones sobre la flora intestinal

En la biósfera terrestre o “envoltorio vivo” del planeta, el 90% de la masa viva son microorganismos.

Muchos de ellos conviven con el organismo humano.

Se ha establecido que por cada célula humana con ADN, coexisten 10 microorganismos no humanos.

Y si sacamos las cuentas, en cada organismo humano adulto, cohabitan más de 100 mil billones de bacterias.

Ante tal magnitud de posibilidades de interacción, se debe presuponer que existen relaciones de cariño, amor y de odio.

Usando un lenguaje más sofisticado, cada ser vivo pretende seguir siéndolo, por ello hará lo necesario para conseguir su objetivo.

Se crean relaciones de beneficio mutuo o de simbiosis, comensalismo donde no se hacen daño pero solo uno se beneficia.

O, hay abiertamente una función de daño por alguna de las partes.

Las comunidades de microorganismos en el cuerpo humano son las llamadas floras o microbiotas. Mientras que sus contenidos genéticos, constituyen el microbioma

Las microbiotas más conocidas y nombradas las ubicamos en:

PIEL-BOCA

a) Los dos metros cuadrados de piel, de un adulto. Identificando 100 mil microbios  por cada centímetro cuadrado. (2m2=20mil cm2).

Constituye la microbiota de la piel. Integrada por: Staphylococcus spp. Micrococcus spp. y Corynebacterium spp. Propionibacterium acnes en glándulas sebáceas.

De forma transitoria se pueden conseguir S. aureus y en menor cantidad, bacilos Gram negativos (Enterobacterias, Acinetobacter).

b) Ahora menciono a la microbiota bucal, donde coexisten 500 especies, hallando 40 millones de bacterias por cada mililitro de saliva.

Diariamente nuestras glándulas salivales producen en promedio 1100 mililitros.

Se encuentran diferentes especies de Streptococcus, Actinomyces sp.  y algunas especies de Lactobacillus. Bacteroides del grupo melaninogenicus y especies del género Fusobacterium. Treponema no pallidum. Peptococcus, Peptostreptococcus, Ruminococcus. Mycoplasma y Cándida.

Cuando se desarrolla una periodontitis, caries, heridas o quemaduras, se están activando los entes patógenos

VAGINA-FARINGE-INTESTINO

c) La flora o microbiota vaginal es sometida a muchas variables, pero es menos diversa que la intestinal. De hecho, 70% siempre son lactobacilos.

En la etapa prepuberal predominan gérmenes de origen cutáneo y perineal: S. epidermidis, Propionibacterium spp., escasas levaduras.

En la mujer menopáusica, con el cese del estímulo hormonal, se va desapareciendo el factor trófico del tejido, y la flora retorna al patrón de la infancia.

d) Un recien nacido sano, comienza a ser colonizado en la faringe por Streptococcus α hemolíticos, Staphylococcus epidermidis y especies de Corynebacterium.

No bajando más allá de las cuerdas vocales.

Pero si  Streptococcus pneumoniae, Moraxella catarrhalis o Haemophilus influenzae, colonizan las mucosas, quedan listas para manifestarse bronquiolitis en los

primeros 3 años de vida y asma a los 5.

e) El área superficial del intestino ocupa 3000 pies cuadrados. Lo cual equivale a 278,71 metros cuadrados, superando por poco, al espacio que ocupa una cancha de tenis.

Alli superviven y en muchas ocasiones facilitan la nuestra. Esa es la flora intestinal

flora intestinal superficie  intestinal equivalente

 

La flora intestinal o microbiota intestinal

  1. Presenta variantes con cada etapa vital,  también según sea la alimentación diaria, estilo de vida, el uso de antibióticos y enfermedades subyacentes.
  2. El intestino permite el alojamiento, alimentación y supervivencia de 1200 especies, 3 millones de genes (una cantidad, 150 veces mayor que el del genoma humano).
  3. Son aproximadamente 10 billones de microorganismos en el intestino, pesando en total 2 kilogramos. Y en cada deposición, hay 100 millones de bacterias.
  4. La flora intestinal es personal e individual en 2/3 de su composición pero 1/3 es común a la especie. 
  5. Los estudios han demostrado que el 80% de las células inmunocompetentes de todo el organismo, se alojan en el intestino, como elementos constitutivos
  6. Durante las últimas décadas, siguen surgiendo nuevas hipótesis dirigidas hacia estrategias de valoración y terapéutica. ¿Cuál es la conexión con el autismo? ¿encefalopatías?
  7. ¿Parkinson?. ¿Cuánto influye en la obesidad, el síndrome de intestino irritable o en la enfermedad inflamatoria intestinal (Crohn, colitis ulcerosa)?
  8. ¿Es acaso importante en la presencia de alergias alimentarias?. ¿Es verdad que nuestra longevidad depende del intestino y su microbiota?

 

¿Quienes constituyen a ese grupo de “bichos” que ocupan el intestino?

Primero quería aclarar que en el ileon distal y todo el colon podemos localizar diferentes tipos de virus, bacterias, protozoos, hongos, algas y levaduras.

Son entes que al menos por sus nombres genéricos, ya nos hemos habituado. Pero es que también aparecen en el horizonte, las arqueas y los priones.

Las arqueas o árqueas, no cuentan con organelos ni membrana nuclear pero si, con ácido nucleico que los identifica. Y el segundo, un agente infeccioso proteínico sin ácido nucleico, asociado a enfermedades neurológicas degenerativas (temblores, encefalopatía espongiforme o de las “vacas locas”)

En las familias bacterianas predominan 3 filos: 65% Fírmicutes, 23% bacteroidetes y 5% actinobacteria.

Recordemos lo mencionado antes:  conforman una flora intestinal, con un accionar de fauna y en una cuantía billonaria.

Para que la flora intestinal se defina como habitual de la persona, hay que considerar la existencia de factores genéticos y de exposición ambiental.

a) En cuanto al componente genético,

  • Los codificadores de los receptores de serotonina y para el glutamato, conforman parte del eje cerebro-intestino.
  • Cuando haya una variación próxima al gen CLEC16A, aparecerán alteraciones en la microbiota intestinal, debido a la inducción de fenómenos autoinmunes e inflamatorios.
  • El gen codificador del POMC (proopiomelanocortina) que porta múltiples polimorfismos nucleotídicos (SNPs) entre los cuales incluye al sitio de unión del receptor de vitamina D (VDR)

b) Entre los factores ambientales aparecen la dieta, edad, género, geografía, medicamentos en uso y el  índice de masa corporal.

 

Desarrollo y establecimiento de la flora intestinal o microbiota intestinal

 

flora intestinal

 

Una madre con una flora intestinal desequilibrada o en disbiosis, puede llevar a la prematuridad y al bajo peso al nacer del bebé. Puede ocurrir que porte una infección o que incluso tome antibióticos. Cuando su microbiota intestinal se desfigura, también le ocurre a la flora intestinal que estará desarrollando el feto, por traslocación.

La progesterona elevada durante la gestación tardía, regula la composición microbiana, produciendo un aumento de Bifidobacterium

También hay una dieferencia al nacer, si es por vía vaginal o por cesárea

Y luego, la dieta del recién nacido, no causará una situación similar si la madre le aporta una lactancia natural o una artificial.

Alimentando a su bebé de forma natural, los Bacillus bifidus encabezan la colonización.  Va activando el sistema inmunitario y el metabolismo de las células intestinales y de las propias bacterias en simbiosis.

Con el uso del biberón y leches maternizadas, son las enterobacterias las que predominan. No logrando el aporte correcto para la constitución de su flora intestinal, inmunidad ni metabolismo.

Exposición-Establecimiento-Interacción

Además, en aquellas situaciones que requiera de un ingreso hospitalario, inevitablemente habrá mayor exposición a la flora del lugar y del personal sanitario. Podrían por ejemplo, aumentar las colonias de enterococos y de gérmenes de alta resistencia contra los antibióticos.

Resumiendo: la flora intestinal parte del punto aséptico, sin bacterias, al nacer. Pasan los dos primeros años de vida, instalando Bacteroidetes y Firmicutes.

La microbiota resultante, será más competente y protectora ante enfermedades, cuando el bebé nace en una parto vaginal y recibió lactancia materna

El resto de la vida hasta sobrepasar la tercera edad, solemos contar con una microbiota intestinal estable, donde los cambios pueden aparecer fundamentalmente por nuevas exposiciones o unidas a enfermedades. Y ambos elementos estrechamente relacionados, con la alimentación y estilo de vida.

Envejecimiento, longevidad.

Luego de llegar a la tercera edad,  el equilibrio de la flora intestinal,  comenzamos a perderlo de modo natural.

Las bacterias del sistema digestivo envejecen al mismo tiempo que nosotros, sus anfitriones.

Un anciano debe enfrentarse a una mala alimentación en las residencias, la fragilidad genómica, la apoptosis celular.

Luego del cénit de la edad adulta, comienzan los sistemas a debilitarse y a cuerpo frágil, bacterias debilitadas. Los integrantes de la flora intestinal va disminuyendo en cantidad y variedad.

Como señalaré en las funciones de la flora intestinal, el deterioro de la microbiota, nos aleja de las ventajas que habían en su esplendor.

Y no debemos suprimir el hecho, que la longevidad se acorta.

Con el envejecimiento, enfrentamos una epigenética desigual, apocada, con menos habilidades y reservas.

Pequeñas agresiones como un catarro o un leve accidente doméstico puede convertirse en el principio del fin

FUNCIONES de la flora intestinal

Las personas con un microbioma más activo metabólicamente y con más riqueza genética, están más sanas,  por su aporte de un estado de inmunidad saludable.

Se sabe que una flora intestinal en equilibrio hace al individuo, menos propenso a la obesidad, diabetes mellitus, síndrome metabólico y enfermedad inflamatoria intestinal (Crohn, colitis ulcerosa).

También aportaría una mejor salud mental y una mayor longevidad.

Las investigaciones se hacen cada vez más específicas y se evalúan sus potenciales beneficios en casos de esclerosis múltiple y Alzheimer

Clasificación de las funciones de la flora intestinal

 

funcion metabolica de la flora intestinal

Función Metabólica

A partir de los polisacáridos complejos como el almidón y, de la pared celular de los vegetales  (celulosa, pectina, hemicelulosa) o fibra vegetal,  los anaerobios estrictos obtienen energía de su fermentación. Generan ácidos grasos de cadena corta (acetato, propionato y butirato) que pueden ser facilmente absorbidos por las células humanas, aportando un 10% de las calorías que el organismo requiere. Además, son utilizados directamente por los colonocitos, (aportan 2/3 de su requerimiento nutricional).

Lo dicho se traduce en energía y un medio idóneo para mantener a raya potenciales patógenos, pero que siguen como comensales dentro del organismo,  mientras siga el equilibrio de la flora intestinal

El tránsito intestinal se ha medido y como promedio va de 18 horas hasta 100 (mujeres). Variando con la longitud del intestino, la indemnidad de su sistema neuromuscular, la carga de fibra no digerible, el componente líquido, la actividad física que ejecute cada persona a diario y el estado saludable de la flora intestinal

Durante el metabolismo fermentativo, también obtenemos:

  • Antioxidantes, como los polifenoles del aceite virgen de oliva, que aumentan el colesterol bueno (HDL)
  • Activación de pro-vitaminas  (B12, folato, K),
  • Fitoestrógenos,
  • Se produce serotonina y se regula la absorción de histamina, cuyo excedente nos ocasiona esa nubosidad que luego de comer podríamos notar, en el cerebro.
  • El pool de ácidos y sales biliares 
  • Los ácidos grasos poliinsaturados (incluyendo ácido araquidónico, omega 3 y 6) nacen de este proceso
  • Degradación de tóxicos incluso algunos medicamentos como la levodopa, que solo se absorbe 1-5% . El enterococo faecalis degrada la levodopa en dopamina, pudiendo provocar además, fuertes dolores abdominales y arritmias. A sabiendas de lo mencionado, desde 1960, se anexaron los inhibidores de la descarboxilasa (benserazida, carbidopa) al arsenal medicamentoso ante la enfermedad de Parkinson.. 
  • Igualmente y con toda seguridad, coincideremos que los gases y flatulencias con sus olores característicos, son un mal menor, frente a los beneficios obtenidos de esta simbiosis

 

fermentación

Función defensiva de la microbiota intestinal

  • Preservar o recuperar la integridad de las células epiteliales, de la mucosa entérica que funciona como barrera.
  • En los eventos de obtención de ácidos grasos de cadena corta, los colonocitos tienen energía y el medio se hace ácido favoreciendo la capacidad bacteriostática del intestino
  • Induce, mantiene y mejora el estado inmunitario regional y sistémico.
  • Lo dicho, permite el reconocimiento de lo extraño o el acúmulo o preponderancia de colonias patógenas. Despertando su poder antimicrobiano.
  • A lo largo del metro y medio de intestino grueso, existe siempre un campo de batalla o una área de sana convivencia
  • Cuando se pierde la diversidad microbiana, surgen reacciones como la alergia o por los síntomas, podemos descubrir una enfermedad celíaca solapada.
  • Los  comensales quedan al descubierto y existen mecanismos que previenen su potencialidad invasora y de infectividad. Quizá el ejemplo más común, lo tenemos en el Clostridium difficile, como protagonista. En especial en pacientes hospitalizados o por el uso inapropiado de antibióticos, que terminan desequilibrando la diversidad global de la flora intestinal que lo mantenía a raya. Desde ese instante, se hace dominante, produce toxinas y lesiona la mucosa entérica. Aparecen los síntomas como diarrea febril con dolor abdominal, deshidratación y riesgo de colitis y enterocolitis. 

defensiva sistema inmnunitario intestinal

Función trófica de la flora intestinal

  • Como la colonización bacteriana induce al sistema inmunitario adquirido, junto a sus mecanismos reguladores, su equilibrio vigila la normalidad.
  • Controla el crecimiento, desarrollo y maduración de las células del endotelio colónico.
  • En su ausencia o cuando ocurre algún desequilibrio, los folículos linfoides no se desarrollan, y se hacen escasos los linfocitos intraepiteliales y de la lámina propia.
  • Fallaría el filtro ganglionar y habría un bajo nivel de inmunoglobulinas.
  • Surgiría una distorsión en el reconocimiento inmunológico, con fisuras de barrera ante el medio externo.
  • En condiciones normales, la simbiosis señalada es capaz de identificar al patógeno potencial o flora comensal o saprofita, incluso a los antígenos alimentarios
  • Un aspecto relevante en este segmento, es saber que las bacterias que metabolizan alimentos ricos en fibra, terminan aportando ácido butírico. Esto es un evento que adquiere relevancia, pues resulta que ayuda a la diferenciación de las células constitutivas del colon e induce apoptosis. Siendo entonces una herramienta, que puede modificar la evolución y desarrollo de una célula no funcional como las cancerígenas o aquéllas productoras de mediadores pro inflamatorios​.

 

ET

2da parte

  • Y quizá sea algo tajante la siguiente afirmación pero es cierta. No solo porque nos alimentemos, crecemos.
  • Con una menor exposición bacteriana, se ha demostrado un menor desarrollo corporal, órganos más pequeños, aunque aumente la ingesta. 
  • Para bien, esos cambios se hacen reversibles, cuando se recupera la flora intestinal.
  • Definitivamente la superviviencia es fruto de múltiples equilibrios, ni muy caliente ni muy  frio, el blanco y el negro, lo bueno y lo malo, pero sin preponderancias.
  • En este momento vino a mi memoria, aquella película basada en la novela de H.G. Wells, La guerra de los mundos, los extra terrestres murieron al quedar expuestos a una flora microbiana, para ellos desconocida.
  • Esto último, muy parecido a los casos de la diarrea del viajero, característico cuando visitamos geografías desconocidas. No solo por su relieve sino por sus floras, que no permiten de forma rápida, la eficacia del equilibrio entre los elementos microbianos.  El nuevo ente, potencial patógeno, se activa sobre el terreno virgen que puede ser nuestro organismo.

IMC y perimetro de cintura. Obesidad y flora intestinal

 

OBESIDAD y FLORA INTESTINAL. Evidencias.

Cuidar IMC no mayor de 30 y perímetro de cintura hombre <100 y mujer <88 cm

Se sabe que la microbiota intestinal del obeso, muestra una diversidad taxonómica reducida y por ello, menos habilidades metabólicas que la flora intestinal de un individuo delgado sano.

Dentro de una de las habilidades ausentes estaría, el no poder fermentar alimentos no digeridos de la dieta. Sin embargo, cuando se aprecia un desequilibrio entre bacteroidetes y firmicutes, se obtiene una mayor carga enzimática para degradar los polisacáridos, que sería otra fuente de trigliceridos

Normalmente y gracias a la acción enzimática de la flora intestinal en equilibrio, los colonocitos frenan la lipasa de lipoproteinas (por la interacción con el factor Fiaf ). Con ello la lipólisis se detiene y la grasa como fuente energética, se almacena, permitiendo su conversión posterior, en ácidos grasos​ de cadena corta, a nivel intestinal.

La circulación sanguínea hace que dichos ácidos grasos lleguen al filtro depurador que es el hígado, pudiendo regular el depósito de triglicéridos.

Temática evaluada en laboratorio

Experimentos en modelos animales libre de gérmenes, muestran menor ganancia de peso ante dieta alta en grasa y presencia de la microbiota intestinal. El cambio en la constitución de la flora intestinal comprobada en obesos, potenciaría el proceso de acumulación tisular de grasa.

Igualmente, existe un balance energético que gobierna la microbiota intestinal, con un mecanismo modulador al liberar el péptido YY (que provocaría sensación de saciedad postprandial)

En la actualidad la línea de investigación, reconoce la multifactoriedad de la obesidad, pero desea definir mejor el rol de la microbiota intestinal.

Algunos estudios ya señalan que la administración de probióticos, mitigan la lipogénesis, asi como el proceso de inflamación (macrófagos activados productores de proinflamatorios en el tejido adiposo) que es la base del síndrome metabólico, la resistencia insulínica, el hígado graso y la ganancia de peso corporal.

La mejor aproximación sería incrementando las bacteroidetes, bifidobacterias y lactobacilos, reduciendo los firmicutes. Otros hablan del trasplante microbiano fecal (TMF) como terapia antiobesidad.

En un reciente estudio internacional se constató que el Helicobacter pylori provoca un incremento de la grasa corporal, algo parecido a lo que consigue el adenovirus AD-36, al suscitar una mayor división de las células adiposas.

Por cierto, se me olvidaba escribirlo, se estima que una flora intestinal en equilibrio consume 150 Kcal/dia, con lo cual también reduce en algo la carga calórica a partir de la ingesta

Microbiotas y algunas particularidades

Cada ser humano tiene su propia microbiota intestinal. No se podría vivir sin ella. Con la industrialización, hemos perdido algunos microorganismos ancestrales y beneficiosos. El estilo de vida y el tipo de alimentación, se han convertido en determinantes.

En los casos de síndrome de intestino irritable y en la enfermedad inflamatoria intestinal, se genera un ecosistema alterado dentro del intestino, ante la falta de bacterias “buenas”. Dentro de la terapéutica se incluyen los prebióticos y corregir los hábitos de alimentación

En la microbiota gástrica, la presencia y persistencia del Helicobacter pylori, puede aumentar el riesgo de padecer úlceras y cáncer de estómago.

El cáncer del cérvix uterino, en al menos 90% de los casos, está presente el virus del papiloma humano, en la microbiota cervico vaginal

Las bacterias como Fusobacterium, se implican en la aparición del cáncer colon rectal

Cuando existen se detectan microorganismos oncogénicos, nuestro sistema inmunitario, genera una respuesta de tipo inflamatoria, principalmente comandadas por linfocitos T y macrófagos. Se ha visto en laboratorio, estimulación clonal con la presencia de Bifidobacterium.

Se ha señalado que dependiendo de la flora intestinal, la quimioterapia pudiera no ser tan eficaz como antineoplásico, debiendo ser combinada con antibióticos en un intento de regular las colonias bacterianas.

GALT. Gut Associated lymphoid tissue – Estructura linfoide asociada a mucosas.

Tapiza las superficies respiratoria y digestiva. Entre el epitelio y su lámina propia

En el intestino contamos con un moco y la membrana epitelial, es decir mucina, inmunoglobulina A, péptidos antibacterianos inespecíficos y glucolípidos de membrana. Células epiteliales unidas de forma estrecha con terminaciones que extruyen a partir de las células dendríticas.

El cúmulo de linfocitos B y T y células presentadoras de antígeno(M) lo hacen en forma de folículos aislados en el colon. Aunque en el intestino delgado, también se agregan formando las placas de Peyer (al menos 5 folículos linfoides). Existen las bacterias que presentan las cepas útiles y beneficiosas a los linfocitos T, 

Una vez que el antígeno ha contactado con las células del sistema inmunitario, los linfocitos activados migran hacia los ganglios linfáticos del mesenterio y realizan su proliferación clonal. Donde crean el ejercito necesario para reaccionar coherentemente ante el antígeno estimulante. De los ganglios a la circulación linfática y luego sanguínea, retornando a la mucosa intestinal, pero ya preparados a cualquier contingencia. Este proceso se va gestando desde recién nacidos, por ello es muy importante el factor exposición, el cual ocurre principalmente por la ingesta

En este momento me voy a referir a que el efecto concatenado que despierta las diversas microbiotas en nuestro sistema inmunitario, no solo queda como una respuesta racional de supervivencia local, sino también sistémica. Y es por ello que quería hacer la mención, sobre los bebés que padecen de bronquiolitis, inducidas por un virus repiratorio (VRS) con presencia estacional y que aprovechan un mecanismo aún virginal e inmaduro, causando en el lactante su ingreso hospitalario.

Si en el trillón de microbios que conforman nuestra flora intestinal, hemos permitido que se “críen” elementos perjudiciales, también se han activado los mecanismos inmunitarios que desencadenan cambios inflamatorios (Th2) y alergias de origen intestinal. Pero es que también se asocia al hecho que tejidos como el respiratorio, vuelva a presentar sibilancias recurrentes posterior a la era de la bronquiolitis.

Dieta y flora intestinal. Somos y seremos lo que comemos.

¿Qué ocurre si seguimos una dieta rica en…

flora intestinal y dieta

Referencias: Alimentos procesados, Colina, carnitina, óxido de trimetilamina

d) Dieta mediterránea. Cereales integrales, fruta, verdura, legumbres, pescado, agua, un vaso de vino tinto, aceite de oliva, yogur. La dieta mediterránea es rica en prebióticos, (alcachofa, achicoria, cebolla, ajo, espárragos, cereales integrales y semillas)

Resultado: mejor flora intestinal. Alimentamos a las bacterias buenas y ellas nos cuidan a nosotros. Un suplemento como metamucil* no equivale a los efcetos de un vegetal entero.

e) Las lineas de investigación vienen señalando que en el intestino se halla el segundo cerebro. Se observan los beneficios cuando la dieta es apropiada.

Se asocia la depresión con estreñimiento, heces escasas, poco húmedas y olor ofensivo, es el momento de los probióticos.

f) Cada ecosistema es resultado de la epigenética  de cada uno de sus integrantes. Y en el caso de las bacterias, buscan su mejor domicilio, como cualquier ser vivo. De la misma forma, nutrientes particulares para cada dieta, que definen determinada flora intestinal. La genética enciende y apaga con los cambios de estilo de vida

Dieta baja en FODMAP. Fermentable, Oligosacáridos, Discacáridos, Monosacáridos y Polioles (sorbitol, manitol, maltilol, xilitol)

 

FODMAP incluye fructosa, lactosa, fructosanos, galactosanos, edulcorantes. Normalmente son mal absorbidos en el intestino delgado

Los fructosanos, están en los cereales que contienen gluten. Acá debe observarse que una persona puede ser sensible al gluten sin enfermedad celíaca, tendrá distensión abdominal pero nunca las manifestaciónes extra digestivas.

En una dieta rica en FODMAP, puede presentarse un sobrecrecimiento bacteriano (SIBO)

Cuando se sigue una dieta baja en FODMAP, puede que las bacterias se mueran de hambre, el sobrecrecimiento bacteriano se va limitando. Alivian los síntomas digestivos del síndrome de intestino irritable.

Con la disminución de la flora intestinal, también disminuye la histamina que se produce en el intestino y con ello reduce la sensación de “neblinas” del cerebro

 

fibra y flora intestinal

 

Antibióticos y microbiota intestinal

 

En lo que va de siglo XXI, las enfermedades infecciosas son importante causal de letalidad.

Mientras tanto, los niveles de stress, la edad y el insomnio. El cambio climático, los hábitos de alimentación y el estilo de vida,  van definiendo nuestro estado inmunológico.

Por supuesto, existen situaciones donde sin duda hay que seguir un tratamiento basado en antibióticos, pero debiendo precisar el tipo y dosificación específicos.

Sin embargo, cada vez es más accesible, las formas de automedicarse, con la ayuda de múltiples medios de información y comercio interactivo, que incluye internet.

En muchas cosechas y en alimentos para animales que luego entran en la pirámide, pueden surgir equívocos, incluyendo el uso de antibióticos de “amplio espectro”

DIARREA -/- SUPERBACTERIAS

En las salas de emergencia pediátrica, se atienden niños con diagnóstico de “diarrea infecciosa aguda”.

Se cuida el problema de la deshidratación, pero hay un alto porcentaje de infantes que no recibieron la vacunación anti-rotavirus.

En otras ocasiones, no se indicó el uso precoz  de probióticos (antes de 48 horas). También existen casos producidos por protozoarios.

Pero, lamentablemente, existen casos tratados en forma indiscriminada con antibióticos, no siendo de bacterias sensibles.

Es una situación similar a cuando se indican antibióticos para controlar un cuadro gripal o catarral.

El uso excesivo e inadecuado de antibióticos viene causando plagas de la era moderna:

Trastornos inmuno inflamatorios como atopia y asma, enfermedad inflamatoria intestinal o patologías autoinmunes (diabetes mellitus tipo 1, esclerosis multiple).

También se asocian trastornos como síndrome metabólico, obesidad, diabetes mellitus tipo 2, elevando el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Y queriendo eliminar a los malos, ciertamente se ha conseguido mejorar la expectativa de vida. Pero su uso excesivo e indiscriminado viene potenciando la resistencia al antibiótico y el nacimiento de las “superbacterias.”

superbacteria

Concepto de probiótico

Élie Metchnikoff observó en una población de Los Balcanes, que la esperanza de vida era mayor en la población que consumía leche fermentada (lactobacilos) (inicios de s. XX)

Bacterias pro bacterias. Microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, ejercen un efecto beneficioso sobre la salud.

Los más empleados son bacterias productoras de ácido láctico y levaduras no patógenas.

Se parte del principio señalado en 1965, donde las bacterias responsables de la fermentación desplazarían a los “organismos putrefactivos” del intestino grueso. Toda una modificación en la microbiota intestinal.

Eliminaría la generación de sustancias tóxicas como las aminas biógenas, el indol, la urea y el ácido sulfídrico

Sus beneficios pasan por la menor producción de gases, mejorar la motilidad intestinal, estimular la secreción de moco, ajustar la conjugación de las sales biliares. Tiene poder antivírico, antibacteriano, antiinflamatorio.

Indicaciones: tto de la enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedades infecciosas, neoplásicas y trastornos alérgicos. Estreñimiento crónico. Colitis por Clostridium difficile

Efectos adversos: podrían transferir genes de resistencia (resistomas) a los antibióticos, a otros miembros de la flora intestinal, incluso a las bacterias “buenas”.

Por ejemplo el yogurt,

  • Que contiene 100 millones de bacterias por gramo, con ampli predominio de lactobacilos
  • Aporta vitamina B, facilita la absorción grasa, mejora estreñimiento, reduce efectos secundarios de los antibióticos y de la enteropatía por antiinflamatorios no esteroideos.
  • Proteínas, que producen saciedad. Péptidos con acción contra la resistencia a la insulina y mejoran la tensión arterial y el peso corporal
  • Calcio, que interfiere  la absorción de grasa de otros alimentos, aumentando su excreción, menor depósito

yogurt

Prebióticos

Son los ingredientes nutritivos que activan la energía de la flora intestinal (predominan los lactobacilos y bifidobacterias)

Ejemplo: Oligosacáridos de la leche materna

Fructanos del tipo inulina, o los propios oligosacáridos, abundan en frutas y vegetales comestibles, tales como trigo, cebolla, achicoria, ajo, puerros, alcachofas y plátanos.

Una vez que alcanzan el colon, su fermentación por bacterias autóctonas genera ácido láctico y ácidos carboxílicos de cadena corta.

Suplementos de fibra (lactulosa y soluciones polietilenglicol que tienen propiedades prebióticas).

Se identifica una gran utilidad en el síndrome de intestino irrritable

Sus características son: que no se degradan ni absorben hasta llegar al intestino grueso, donde su fermentación aporta selectivamente lo que requiere la flora intestinal (en especial bifidos y lactobacilos) para activarse y proliferar.

 

Simbióticos combinación de un probiótico y un prebiótico y su objetivo es aumentar la sobrevida y la actividad de los prebióticos in vivo.

También logra estimular la producción endógena de bifidobacterias y lactobacilus.  Puede revertir una disbiosis y suele ser un producto lácteo bebible.

equilibrio

Disbiosis 

Cuando la comunidad bacteriana comensal  o beneficiosa se daña, potenciándose el estado inflamatorio individual, y aumentando por consiguiente el riesgo de padecer enfermedades como el cáncer.

Y ya he mencionado que seguir una dieta pobre en fibra y rica en carnes, condiciona que la flora intestinal sea incapaz de metabolizar la fibra vegetal hasta ácidos grasos de cadena corta, de beneficio energético y preventiva del proceso oncogénico.

Se señalan como otros inductores de disbiosis, a la obesidad, el tabaco, y el estrés. Siendo los mismos factores de riesgo en la vía oncogénica.

TMAO

El óxido de trimetilamina (TMAO) es un metabolito aterogénico, mantener un nivel elevado en plasma, predice un riesgo grave de enefermedad cardiovascular (infarto, muerte por ACV)

La trimetilamina NO está presente en la dieta, NI es un derivado del metabolismo humano. Sin embargo, el hígado lo oxida

La fosfatidilcolina (lecitina, abundante en el huevo, lácteos, mariscos) o a partir de carnitina (carnes rojas, bistec, bebidas energéticas, suplementos), con la degradación bacteriana, se produce la trimetilamina

Si la persona que come 2 huevos duros o un bistec, también recibe antibióticos tipo ciprofloxacina y metronidazol, no incrementa su nivel de TMAO luego de la ingesta

Es importante considerar que en un estricto vegano aun sin tomar antibióticos, un bistec no le sube el nivel de TMAO, la red metabólica no está fraguada en su organismo, no poseen bacterias carnívoras

carnitina colina TMAO

 

Nivel de TMAO en orina.

Menor nivel en dieta vegetariana sin huevo. Y por supuesto, ya se rebeló la industria del huevo y de los suplementos de carnitina.

No hay cifras en cuánto tardaría al cambiar una dieta, para que ocurra un cambio consecuente en la microbiota.

Sin embargo, en hombre consumiendo 2 salchichas, huevo y galletas con queso, por 5 días seguidos, el TMAO estará aún más alto.

Algún estudio habla de 2 semanas de cambio de dieta, para modificar la flora

Un nivel elevado de TMAO (25%+) en sangre multiplica por 6, la probabilidad de morir por una enfermedad cardiovascular. En 7 años, multiplica por 2 tal riesgo y de necesitar una cirugia por bloqueo arterial en el transcurso del mes siguiente

Afectación cardiovascular e inflamación

Paciente portador de una diabetes mellitus tipo 2 con insuficiencia renal crónica, conlleva una disbiosis intestinal  (déficit de bifidos y acúmulo de lactobacilos, escherichia, enterobacter, acinetobacter y proteus.

Además de firmicutes y proteobacteria)) que favorece el aumento de TMA y al pasar por el hígado, de TMAO.

Se aprecia elevación de IL-6, TNFα, disfunción endotelial (ET-1), permeabilidad intestinal (zonulina) y un aumento de endotoxinas liposacarídicas en el suero.

Riesgos de trombos plaquetarios en las arterias.

La precisión  del nivel de TMAO es mayor que la troponina (biomarcador de detección de ataque cardíaco. Una troponina negativa con elevación en 1/3 de nivel de TMAO, crisis cardiovascular en 30 días, elevándose en 37% de riesgo en el lapso de 6 meses.

Dicho lo dicho, con prohibir los combustibles no se evitan los accidentes de tránsito

 TMF; trasplante de microbiota fecal

En personas hospitalizadas, debilitadas y aquellos que han recibido por tiempo prolongado, antibióticos, un comensal activa su potencialidad patógena: Clostridium difficile

Es relativamente fácil que ocurra la contaminación oro-fecal.

Una infección por esa bacteria, exige el uso de metronidazol y/o vancomicina. Y aún así puede recurrir en 10-20% de los casos bien tratados. Con una segunda recurrencia en 40-65%

Con lo difícil del manejo de las recurrencias, se planteó replantar una flora intestinal que anule de nuevo al Clostridium, como ocurre en la persona sana. Y la forma creada fue dar empleo al TMF.

De allí que aparecieran 3 indicaciones, es decir el receptor del TMF

Tasa del 90% de curación

 

a) Infección recurrente por C. difficile. Al menos 3 episodios leve-moderados; o al menos 2 que debieron ingresar al hospital.

2) Infección moderada por C. difficile, refractaria a la terapia estandard por 7 días.

3) Infección grave por C. difficile que no muestra respuesta favorable en 48 horas de la terapia antibiótica estándar.

Donante: individuo delgado, sano, libre de enfermedades crónicas o de infecto-contagiosas. Partiendo de heces frescas o congeladas

Administración en forma de pastillas, licuado via sonda nasoduodenal o endoscópica o via enema colónico o endoscopia.

Existe un riesgo, al menos teórico hasta ahora, de trasmitir un plásmido con la información de resistencia antibiótica, por ejemplo.

Hasta ahora no ha tenido buenos resultados como terapia de enfermedad inflamatoria intestinal

Y dentro de los efectos secundarios, calambres y vómitos. Reagudización de la enterocolitis con riesgo de septicemia en inmunodeprimidos

trasplante fecal microbiota intestinal